JESUCRISTO   LA RESURRECCIÓN VIENE. HE AQUÍ QUE VIENE CON LAS NUBES Y TODO OJO LE VERÁ, Y LOS QUE LE TRASPASARON. Apocalipsis 1:7.

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ELIÚ EN EL SIGLO XXI 

EL MENSAJE A JOB; CUALQUIERA DE NOSOTROS

En el siglo XXI que hemos comenzado, encontramos que el hombre, al que llamaremos y asociaremos con Job; cualquier hombre o mujer modernos, sigue, como en todas las generaciones planteándose en un momento dado su situación delante de Dios y piensa que por sus esfuerzos personales, justicia y moral, tipo de persona que podríamos llamar gente de bien, siente que lo está haciendo bien delante de Él, se siente justificado, o al menos no tan malo como los que son malos, y se considera acepto delante de Dios.

Las cosas le marchan bien, tiene éxito, y prosperidad. De repente un día su suerte empieza a cambiar, la familia se empieza a desmoronar, el trabajo deja de ser una fuente de oro o de realización personal, y hasta parece que ya no creen en él los que antes lo hacían. Peor aun,  él mismo empieza a dudar de su valía, y luego viene una enfermedad, o accidente, los hijos y la mujer o el marido tienen problemas, etc. El mundo de este hombre, o mujer, se ha hundido. ¿Conoce Ud. a alguien que escape a estas circunstancias?

Esta persona empieza a pensar: pero si yo no he hecho mal a nadie, procuro ayudar a los demás, etc. De repente en su vida aparece una persona, yo diría un ángel enviado de Dios, que en realidad es otra persona con sus propias circunstancias, pero que ya ha pasado por esa etapa y ha sido llamado por Dios, y que ha recibido a Cristo, cree que la salvación proviene de Dios.

Job, esta persona que acaba de caer en picado en su vida, recibe el mensaje de este "Eliú", como un jarro de agua fría, agua que en realidad trae la vida de la que éste debe beber, este agua es el Evangelio de Cristo. Entonces comienza esta persona a justificarse en su vida y de lo que considera que ha sido un andar bueno delante de Dios. Eliú osea cualquiera de nosotros, sin embargo, le da la mala noticia y la buena noticia: No lo has hecho bien, porque no eres perfecto, aunque te llaman Job el justo, te encuentras en situación de enemistad con Dios, y el diablo tiene poder sobre ti para maldecirte.

Sin embargo, Jesucristo ha dado Su vida como pago por tus pecados, por tu error, por esa enemistad que te separa de Dios, debido a que tus argumentos, que son distintos en cada persona, difieren de los de Dios. 

El Job de turno, tiene dos opciones, o seguir luchando contra Dios y justificándose, a pesar de los mensajes de los tres ancianos (personajes que aparecen en el texto Bíblico que viene a continuación en la historia de Job), que son sus amigos y que le van a reprender, pero con poca fuerza, porque son gente de religión o moral, a los que consigue callar con sus argumentos, pues ellos pretenden que su amigo siga esta o aquella religión, o bien moral o comportamiento social, y para aceptar el sistema de los demás es mejor el de uno mismo.

La otra opción es recibir el mensaje de Cristo-Eliú, este hombre que trae el Espíritu de Dios, y arrepentirse, cambiar su mente, o sea empezar a andar la vida de la mano de Dios, compartiendo cada situación y consultando con Él cada decisión que vaya a tomar.

La vida de esta persona que recibe a Dios cambia en breve.

Pero he visto en mi caminar con el Señor que también algunos de aquellos que en otro tiempo cambiaron sus vidas, y empezaron a caminar con Dios, luego se desviaron de nuevo al sistema humano que domina en el mundo, y ahora nos toca volver a hacer de Eliú para estos hermanos que han vuelto a su vómito, como describe la Biblia la vida antigua sin Dios.

Vosotros, la nación toda, arrepentíos y cambiad vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, 1Pedro 1:18, y pedid con insistencia al Señor que no quite su Espíritu Santo de vosotros y de nosotros, para que no nos perdamos, porque: ...bienaventurados los muertos que mueren en el Señor; sus obras con ellos siguen. Palabras de la Biblia.

 

UNA VEZ LEÍDO APLÍQUESE A CADA UNO EN PARTICULAR

TEXTO BÍBLICO

JOB: CAPÍTULO 1

1Hubo en tierra de Uz un varón llamado Job; y era este hombre perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal.

Tierra de Uz, cualquier lugar del mundo, y era perfecto a su propio criterio, temeroso de Dios, cree en Él, pero no le obedecía. ...porqué me llamáis Señor, Señor, y no hacéis lo que yo digo...Lucas 6:46.

2Y le nacieron siete hijos y tres hijas.  3Su hacienda era siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas, y muchísimos criados; y era aquel varón más grande que todos los orientales.  

4E iban sus hijos y hacían banquetes en sus casas, cada uno en su día; y enviaban a llamar a sus tres hermanas para que comiesen y bebiesen con ellos.  5Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

Gran error de Job, cualquiera de nosotros en cuanto a la educación de nuestros hijos, si ellos pecan no hay que cubrirlos, sino reprenderles, y si no advertirles de que la ira de Dios estará sobre ellos, en su lugar Job los cubría con sus rituales, los de cualquier religión, incluida la Judía, o con argumentos de moral en los que no creen en Dios.

6Un día vinieron a presentarse delante de Yahweh los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás. 7Y dijo Yahweh a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Yahweh, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.  8Y Yahweh dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? 9Respondiendo Satanás a Yahweh, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?  

Claro, como todo le va bien, pues está de parte de Dios. Eh aquí la gran prueba para aquellos que aman a Dios, aunque no le obedecen, ser apartados de las bendiciones y seguir teniendo fe.

10¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.  11Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.  12Dijo Yahweh a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Yahweh.

El Señor prepara la situación enviando a Satanás, que significa acusador, el cual, como fiscal, acusa al Job de esta ocasión, cualquiera de nosotros, con la ley de Dios en la mano, 613 mandamientos, o simplemente con la tabla de  la moral propia de un hombre, y como no hay nadie sobre la tierra que cumpla todo, puede acusar con razón, pues todo el que se justifica en su moral o en la Ley, peca, pues la justificación solo existe por la misericordia de Dios, y esa misericordia da como fruto en envío de Jesucristo, por ello Satanás se queda sin poder contra el pecado, al no poder mas acusar a los pecadores que se justifiquen en la Sangre del Cordero redentor.

 13Y un día aconteció que sus hijos e hijas comían y bebían vino en casa de su hermano el primogénito,  14y vino un mensajero a Job, y le dijo: Estaban arando los bueyes, y las asnas paciendo cerca de ellos,  15y acometieron los sabeos y los tomaron, y mataron a los criados a filo de espada; solamente escapé yo para darte la noticia.  16Aún estaba éste hablando, cuando vino otro que dijo: Fuego de Dios cayó del cielo, que quemó las ovejas y a los pastores, y los consumió; solamente escapé yo para darte la noticia.  17Todavía estaba éste hablando, y vino otro que dijo: Los caldeos hicieron tres escuadrones, y arremetieron contra los camellos y se los llevaron, y mataron a los criados a filo de espada; y solamente escapé yo para darte la noticia.  18Entre tanto que éste hablaba, vino otro que dijo: Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa de su hermano el primogénito;  19y un gran viento vino del lado del desierto y azotó las cuatro esquinas de la casa, la cual cayó sobre los jóvenes, y murieron; y solamente escapé yo para darte la noticia.  

Todas las desgracias que pueden pasarle al hombre, viene de parte de Dios, pues Él no puede ser tentado como algunos han querido justificar con esta situación en la que Satanás pide a Dios poder maldecir a Job. La disciplina viene de parte de Dios, el instrumento en este caso es Satanás.

20Entonces Job se levantó, y rasgó su manto, y rasuró su cabeza, y se postró en tierra y adoró,  21y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Yahweh dio, y Yahweh quitó; sea el nombre de Yahweh bendito.  22En todo esto no pecó Job, ni atribuyó a Dios despropósito alguno.

Íntegra permanece la fe de Job tras recibir las maldiciones, al entender la disciplina del Señor.

 

CAPÍTULO 2

1Aconteció que otro día vinieron los hijos de Dios para presentarse delante de Yahweh, y Satanás vino también entre ellos presentándose delante de Yahweh.  2Y dijo Yahweh a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondió Satanás a Yahweh, y dijo: De rodear la tierra, y de andar por ella.  3Y Yahweh dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal, y que todavía retiene su integridad, aun cuando tú me incitaste contra él para que lo arruinara sin causa?  4Respondiendo Satanás, dijo a Yahweh: Piel por piel, todo lo que el hombre tiene dará por su vida.  5Pero extiende ahora tu mano, y toca su hueso y su carne, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.  6Y Yahweh dijo a Satanás: He aquí, él está en tu mano; mas guarda su vida.

Dios conoce a Satanás y por ello le envía a que vuelva a maldecir a Job en su salud, pero no sabe Satanás que la fe del hombre de Dios es mayor que la vida misma, no obstante Dios llega hasta el final para que el hombre se arrepienta y vea, se de cuenta de su ceguera.

7Entonces salió Satanás de la presencia de Yahweh, e hirió a Job con una sarna maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.  8Y tomaba Job un tiesto para rascarse con él, y estaba sentado en medio de ceniza. 9Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.

La mujer de Job representa, como ya hemos explicado en otros estudios, la mente de una persona, en este caso alimentada por lo racional, no puede entender como Dios le manda el mal cuando él ama a Dios.

10Y él le dijo: Como suele hablar cualquiera de las mujeres fatuas, has hablado. ¿Qué? ¿Recibiremos de Dios el bien, y el mal no lo recibiremos? En todo esto no pecó Job con sus labios.

11Y tres amigos de Job, Elifaz temanita, Bildad suhita, y Zofar naamatita, luego que oyeron todo este mal que le había sobrevenido, vinieron cada uno de su lugar; porque habían convenido en venir juntos para condolerse de él y para consolarle.   12Los cuales, alzando los ojos desde lejos, no lo conocieron, y lloraron a gritos; y cada uno de ellos rasgó su manto, y los tres esparcieron polvo sobre sus cabezas hacia el cielo.   13Así se sentaron con él en tierra por siete días y siete noches, y ninguno le hablaba palabra, porque veían que su dolor era muy grande.

En el resto de capítulos Job se justifica ante Dios.

 

CAPITULO 32

1Cesaron estos tres varones de responder a Job, por cuanto él era justo a sus propios ojos. 2Entonces Eliú hijo de Baraquel buzita, de la familia de Ram, se encendió en ira contra Job; se encendió en ira, por cuanto se justificaba a sí mismo más que a Dios. 3Asimismo se encendió en ira contra sus tres amigos, porque no hallaban qué responder, aunque habían condenado a Job. 4Y Eliú había esperado a Job en la disputa, porque los otros eran más viejos que él. 5Pero viendo Eliú que no había respuesta en la boca de aquellos tres varones, se encendió en ira. 6Y respondió Eliú hijo de Baraquel buzita, y dijo:...

Eliú ayuda a Job a ver la verdad para que salve su alma por medio del arrepentimiento y la esperanza de que Dios provee salvación en el Mesías Jesucristo.

Finalmente tras todos los argumentos de Eliú llegamos al final del libro con la conclusión para nuestras vidas:

 

CAPÍTULO 42

1Respondió Job a Yahweh, y dijo: 2Yo conozco que todo lo puedes, Y que no hay pensamiento que se esconda de ti. 3 ¿Quién es el que oscurece el consejo sin entendimiento? Por tanto, yo hablaba lo que no entendía; Cosas demasiado maravillosas para mí, que yo no comprendía. 4Oye, te ruego, y hablaré; Te preguntaré, y tú me enseñarás.

Esta es la actitud que Dios busca en nosotros, la misma situación que había antes en Edén, cuando Adán andaba de la mano de Dios antes de buscar su propio camino y comer de árbol de la ciencia del bien y del mal, errando.

5De oídas te había oído; Mas ahora mis ojos te ven. 6Por tanto me aborrezco, Y me arrepiento en polvo y ceniza.

Eh aquí la victoria del Evangelio, necesitamos cambiar la mente, por la mente de Cristo. El nos ama y ha dado su vida por nosotros, venciendo a Satanás, pero por nuestra parte es necesario el arrepentimiento, del Griego meta-noia que es cambio de mente.

7Y aconteció que después que habló Yahweh estas palabras a Job, Yahweh dijo a Elifaz temanita: Mi ira se encendió contra ti y tus dos compañeros; porque no habéis hablado de mí lo recto, como mi siervo Job. 8Ahora, pues, tomaos siete becerros y siete carneros, e id a mi siervo Job, y ofreced holocausto por vosotros, y mi siervo Job orará por vosotros; porque de cierto a él atenderé para no trataros afrentosamente, por cuanto no habéis hablado de mí con rectitud, como mi siervo Job.

Ahora Job nacido de nuevo en Cristo, es puesto por Dios como sacerdote que presenta a Cristo como cordero para el perdón de pecados. Pide pues Dios a los hombres de religión y de moral que vayan a los que llamaré en la nueva situación; Job-Eliú que oren por ellos y traigan los 7 becerros y los 7 carneros, pues estos representan la totalidad del cumplimiento del limpiamiento de los pecados en Cristo y la totalidad del arrepentimiento del que nace de nuevo. Esto lo podemos disfrutar hoy, en la época Bíblica de Job aún estaba establecido el ritual de la Ley, mas desde la crucifixión de Cristo podemos sustituir los sacrificios por la fe solamente. Pero la obra de Cristo salva a aquellos que en esa época tenían que presentar los mandamientos de los sacrificios, estos murieron en la fe de la misericordia de Dios, y Cristo los espera para el día del juicio cuando resuciten para justificarlos.

9Fueron, pues, Elifaz temanita, Bildad suhita y Zofar naamatita, e hicieron como Yahweh les dijo; y Yahweh aceptó la oración de Job. 10Y quitó Yahweh la aflicción de Job, cuando él hubo orado por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. 11Y vinieron a él todos sus hermanos y todas sus hermanas, y todos los que antes le habían conocido, y comieron con él pan en su casa, y se condolieron de él, y le consolaron de todo aquel mal que Yahweh había traído sobre él; y cada uno de ellos le dio una pieza de dinero y un anillo de oro. 

12Y bendijo Yahweh el postrer estado de Job más que el primero; porque tuvo catorce mil ovejas, seis mil camellos, mil yuntas de bueyes y mil asnas, 13y tuvo siete hijos y tres hijas. 14Llamó el nombre de la primera, Jemima, el de la segunda, Cesia, y el de la tercera, Keren-hapuc. 15Y no había mujeres tan hermosas como las hijas de Job en toda la tierra; y les